Es todo lo que un niño quiere. Poder lanzarse una y otra vez por nuestros toboganes hasta perder el aliento, casi sin dejar que la espuma se vaya del agua de la piscina entre salto y salto, correr, brincar, chapotear, hacer nuevos amigos con los que ir al mini club, jugar una partida a la consola o descubrir cada rincón de nuestra guarida secreta para niños: “Donde duermen los dragos” un lugar solo para los peques en el que podrán dar rienda suelta a toda su imaginación. Necesitan sentirse libres, y tú también, necesitas saber que siempre van a estar cuidados y pasándolo en grande aunque a veces incluso no noten tu presencia, encontrarás rincones para hacerlo en todo el hotel, incluso a la hora de comer podrás verlos desde el interior del restaurante en nuestro restaurante disfrutando de nuestro divertido menú en el Kids Exterior Buffet, porque recuerda que hay una edad en la que la diversión no tiene horarios. Quizás deberíamos aprender más de ellos…